Handmade Festival 2018: una experiencia agridulce

Antes de nada tengo que decir que ésta ha sido la primera vez que lo he visitado, ya que desde su creación en 2014 no había tenido la oportunidad de hacerlo. Supongo que este hecho no hizo nada más que incrementar mis expectativas.

handmade festival 2018 barcelona

No soy, ni mucho menos, ninguna experta en handmade ni nada del otro mundo pero sí que es un sector que me apasiona y, como todo lo que me apasiona, me obsesiona bastante. Así que, bajo mi criterio, os quiero contar qué me ha decepcionado, qué me ha gustado y qué mejoraría a continuación.

Me ha decepcionado…

Lamentablemente, empiezo con esta sección ya que cuando la gente me pregunta qué me ha parecido, automáticamente hago cara de disgusto. Me flipé con las expectativas.

  • ¿Nordic Edition? Todavía estoy buscando algún elemento que me recordase al estilo nórdico…
  • Muy poco cuqui: esto os puede parecer una tontería, pero fue mi percepción. Cuando hablo de handmade, me imagino cosas muy monas y, por tanto, de un festival handmade me espero que sea tan y tan cuqui que llore arco iris. Pues no fue así. Seguramente la culpable fue la ubicación que me recordó más a una feria corriente y fría que a una handmade.

  • Entradas: entiendo PERFECTAMENTE que se tenga que recuperar la inversión de la organización y vender entradas, pero ni el precio me pareció adecuado (21€ el abono o 10€/día), ni me pareció correcto que te hiciesen escoger previamente el día en concreto de la visita. Porque, no sé vosotros, pero yo no puedo saber qué haré cada día del fin de semana… ¡que esto no es el Primavera Sound!
  • Sequedad de ideas: me encantaría decir que el Festival me ha inspirado para nuevos proyectos, pero no ha sido el caso. Había una gran sección de scrapbooking que, sinceramente, a mí no me hace ni fu ni fa (quizás en temas de packaging), pero he echado bastante de menos aquella lluvia de ideas estilo Pinterest que me esperaba.

Me ha gustado…♥ 

  • Nuevos descubrimientos: una de las cosas que me llevo con más cariño es el listado de expositores que participaron en la feria, para poder cotillearlos y visitarlos (física y digitalmente) todas las veces que quiera. Un ejemplo, los sonajeros (y la paradita en general) de la firma Filohmena:

handmade festival 2018 barcelona filohmena

  • Descuentos molones. La organización te daba la opción de coger unas revistas con descuentos especiales y exclusivos para aprovechar durante y después del evento. Espero que no se me caduquen…
  • Creatividad práctica: los talleres y masterclass han sido uno de los grandes alicientes del festival, ya que podías aprender a hacer cosas como bordado, pajaritas, ganchillo,… siempre y cuando seas rápido, ya que había plazas limitadas.
  • Para toda la familia: aunque el target era claramente femenino, me encontré tanto con gente joven como gente muy mayor, aparte de los niños que correteaban por ahí jugando. Una cosa que seguramente agradecieron los padres es que allá pudiesen trabajar su creatividad:
  • Redes sociales: me encanta como se utilizan las redes sociales, sobre todo Instagram, para promocionar y enseñar talleres, stands, etc. De hecho, me gustó tanto la ilusión digital que la realidad me defraudó un poco (quizás éste fue mi gran problema).
  • Libros DIY: soy una apasionada del handmade, DIY y de los libros. Pues me compré el libro de Mònica Rodríguez Limia: Cómo crear y gestionar tu proyectoCraft, al que le tenía muchísimas ganas.

Mejoraría…

  • La ubicación. Esto ya lo he comentado antes pero creo que Barcelona nos ofrece otros muchos espacios para hacer una feria handmade mucho mejores que Fira Barcelona. Me pareció un espacio demasiado frío.
  • El planteamiento: creo que no cobraría entrada, pero sí que apostaría por talleres de pago durante el evento. Que se hagan varios en stands, en lugares adaptados a ellos, etc. Y las masterclass que sean con pase VIP, por ejemplo. Creo que si se enfoca a un target handmade-obsesivo (holi) más sibarita, se pagará el precio del taller sin lugar a dudas.

Pero, finalmente, tengo que decir que el año que viene volveré a ir. Con más proyectos en mente y, quien sabe si algún día seré yo misma quien tenga un stand en el Handmade Festival. ¡Ah! Y ahora que no nos lee nadie… ¿sabéis qué? tenía bastantes stands favoritos porque los sigo en redes sociales pero me fue totalmente imposible entablar una mínima conversación con estas personas, ya que fuera del mundo digital (quiero pensar que también a causa del estrés de la feria) no parecen tan accesibles ni tan mr wonderful como promueven.

En fin, ¡que viva el handmade!