M’encanta cuinar però no cuino… voleu saber per què? (Post personal)

Avui vinc a parlar una mica sobre mi perquè ho necessito. Vaig crear aquest blog amb la única intenció de poder escriure sobre tot allò que volgués i necessités. No necessito que ningú em llegeixi, tal i com vaig dir en el meu últim post: escric perquè m’ajuda i em fa feliç. (més…)

Per què segueixo escrivint si ningú em llegeix?

Des de fa anys que tinc molt clar que m’encanta escriure… i, ostres, ja és molt saber que una cosa t’apassiona quan no saps molt bé què vols fer ni què vols ser. De fet tinc 31 anys i a dia d’avui no tinc gens clar què vull ser “de gran”.

Als 18 anys em van fer escollir una vida, vaig triar periodisme pel simple fet de poder ecriure sobre allò que volgués. Vaig cursar una carrera “buida” on el més important al final era que el professor es lluís a cada classe, sense esperar cap mena de feedback. Bé, no en tots els casos. Vaig tenir un professor que em va marcar moltíssim, en Xabier Arkotxa, que si en algun moment llegeix això perquè es cerca a Google només vull dir-li: GRÀCIES.  Per tot i per res, per fer-me estimar la professió sense voler ser periodista.

Perquè aquí on em veieu, mai he volgut ser periodista de mitjà de comunicació, o almenys no dels convencionals: ràdio, premsa, televisió. Sí que m’encantaria escriure en una revista, participar en un programa de televisió/ràdio des del guió, etc. però mai com a la idea romàntica que tenim de periodista. Al meu poble, Alguaire, encara hi ha qui espera veure’m a la televisió algun dia… si no és que mato a algú, em sap greu però no hi sortiré mai.

Bé, la qüestió és que em considero una persona creativa, social, somiadora i emprenedora… sense cap projecte per emprendre. Molts cops penso fredament que sóc prou espavilada per fer moltes coses però a la vegada no em considero ningú per fer-les, o no tinc la suficient “força” per a fer-los… perquè, sí, sóc social, creativa, somiadora, emprenedora… i tinc depressió.

Avui he llegit que és el Dia Mundial de la Salut Mental, i com passa en la majoria dels “Dies Mundials de” crec que no fa falta destacar un fet un dia en concret quan els 364 dies restants s’ignora. La salut mental és allò que descobreixes quan ets adult, quan a nivell de salut física estàs bé (analítiques i tot) però no tens ganes de viure. Però, EI, quan parlo de ganes de viure no vol dir: em vull morir. NO. No tinc cap intenció de morir-me, però sí que molts cops (per no dir sempre) estic en conflicte amb mi mateixa perquè no tinc forces per fer una cosa tan quotidiana com sortir de casa.

Però, sabeu què? Estic aprenent molt de la meva depressió i de la gent que la pateix amb mi. Perquè gràcies a ella aprecio molt més a les persones que m’envolten, que estan amb mi i ja ho fan tot, estant amb mi.

A més me n’orgulleixo de ser una persona molt motivada que crea mil projectes al segon amb els que s’obsessiona fins al punt de fer-se pesada. De fet, durant molt temps no he escrit al blog perquè estava esperant que la pàgina fos perfecta però ja me n’he cansat.

Penso seguir escrivint, a pesar que ningú em llegeixi… així que a la pregunta del titular “per què segueixo escrivint si ningú em llegeix” només puc contestar amb un: perquè em fa feliç.

¿Por qué sigo escribiendo si nadie me lee?

Desde hace años que tengo muy claro que me encanta escribir… ya es mucho saber que algo te apasiona cuando no sabes muy bien qué hacer ni qué quieres ser. De hecho tengo 31 años y a día de hoy todavía no tengo nada claro que quiero ser “de mayor”.

A los 18 años me hicieron escoger una vida, me decanté por periodismo por el hecho de poder escribir sobre lo que quisiera. Cursé una carrera “vacía” donde lo más importante era que cada profesor se luciese sin esperar ningún feedback. Bueno, no en todos los caso. Tuve un profesor que me marcó muchísimo, Xabier Arkotxa, a quien aprovecho para decirle GRACIAS si en algún momento se busca en Google y lee esto. Por todo y por nada, por hacerme querer la profesión sin querer ser periodista.

Porque aquí donde me véis, nunca he querido ser una periodista de medios de comunicación, o al menos no de los convencionale: radio, prensa, televisión. Sí que me encantaría escribir en una revista, participar en un programa de televisión/radio desde el guion, etc. pero nunca como la idea que tenemos del periodista. En mi pueblo, Alguaire, aún hay quien espera verme en la televisión algún dia… si no es que mate a alguien, lo siento pero nunca apareceré en ella.

Bueno, la cuestión es que me considero una persona creativa, social, soñadora y emprendedora… sin ningún proyecto claro para emprender. Muchas veces pienso fríamente que soy lo suficientemente espabilada para hacer muchas cosas pero a la vez no me considero nadie para hacerla, o no tengo la suficiente fuerza para llevarlas a cabo… porque, sí, soy social, creativa, soñadora, emprendedora… y tengo depresión.

Hoy he leído que es el Día Mundial de la Salud Mental y, como pasa en la mayoría de los “Días Mundiales de” creo que no hace falta dsetacar un hecho un día en concreto cuando los 364 días restantes se ignora. La salud mental es algo que descubres cuando eres adulto, cuando a nivel de salud física estás bien (analíticas y todo) pero no tienes ganas de vivir. Pero, ¡HEY!, cuando hablo de ganas de vivir no significa: me quiero morir. NO. No tengo ninguna intencón de morir, pero sí que muchas veces (por no decir siempre) estoy en conflicto conmigo misma porque no tengo suficientes fuerzas para hacer una cosa tan cuotidiana como salir de casa.

Pero, ¿sabéis qué? Estoy aprendiendo mucho de mi depresión y de la gent que la vive conmigo. Porque gracias a ella aprecio mucho más a las personas que me rodean, que están conmigo y así lo hacen todo: estando conmigo.

Además, me enorgullezco de ser una persona muy motivada que crea mil proyectos al segundo con los que se obsesiona hasta el punto de hacerse pesada. De hecho, durante mucho tiempo no he escrito en este blog porque estaba esperando que la página fuese perfecta pero ya me he cansado.

Pienso seguir escribiendo, a persar de que nadie me lea, así que a la pregunta del titular “¿por qué sigo escribiendo si nadie me lee?” sólo puedo responder: porque me hace feliz.

Visitamos… ¡The Wedding Market!

Como ya sabéis, me chifla el mundo de la organización de bodas. Este año tuve la suerte de ayudar en la boda de mi hermano y cuñada y ahora podré echarle una mano a una amiga muy especial que se casa en 2020. Primera parada para buscar inspiración: The Wedding Market.

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Visitem… The Wedding Market!

Com ja sabeu, m’encanta el món de l’organització de bodes. Aquest any vaig tenir la sort d’ajudar en la boda del meu germà i la meva cunyada i ara podré donar-li un cop de mà a una amiga molt especial que es casa el 2020. Primera parada per a buscar inspiració: The Wedding Market.

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Serie Girlboss: ¿estás buscando motivación?

Girlboss fue uno de mis primeros descubrimientos en Netflix. Me llamó la atención porque se basa en la vida de Sophia Amoruso, la magnate que hay detrás de la empresa Nasty Gal… y, amigos cuquis, tengo la itención de petarlo como lo hizo ella.

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Sèrie Girlboss: estàs a la cerca de motivació?

Girlboss va ser un dels meus primers descobriments a Netflix. Em va cridar l’atenció perquè es basa en la vida de la Sophia Amoruso, la magnat que hi ha darrere de l’empresa Nasty Gal… i, amics cuquis, tinc la intenció de petar-ho tant o més que ella.

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Detalles de boda originales para bebés

Si estás  organizando alguna boda o la tuya propia, sabrás que es tradición darle un obsequio tanto a las parejas que se casarán en breve como a los futuros padres… es por eso que hoy te propongo unas cuantas ideas de detalles de boda para bebés que te serán útiles para cuando llegue el gran día.

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Detalls de boda originals per a bebès

Si estàs  organitzant alguna boda o la teva pròpia, sabràs que és tradició fer un obsequi tant a les parelles que es casaran en breu com als futurs pares… és per això que avui et proposo unes quantes idees de detalls de boda per a bebès que et seran útils per quan arribi el gran dia.

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Handmade Festival 2018: una experiencia agridulce

Antes de nada tengo que decir que ésta ha sido la primera vez que lo he visitado, ya que desde su creación en 2014 no había tenido la oportunidad de hacerlo. Supongo que este hecho no hizo nada más que incrementar mis expectativas.

handmade festival 2018 barcelona

No soy, ni mucho menos, ninguna experta en handmade ni nada del otro mundo pero sí que es un sector que me apasiona y, como todo lo que me apasiona, me obsesiona bastante. Así que, bajo mi criterio, os quiero contar qué me ha decepcionado, qué me ha gustado y qué mejoraría a continuación.

Me ha decepcionado…

Lamentablemente, empiezo con esta sección ya que cuando la gente me pregunta qué me ha parecido, automáticamente hago cara de disgusto. Me flipé con las expectativas.

  • ¿Nordic Edition? Todavía estoy buscando algún elemento que me recordase al estilo nórdico…
  • Muy poco cuqui: esto os puede parecer una tontería, pero fue mi percepción. Cuando hablo de handmade, me imagino cosas muy monas y, por tanto, de un festival handmade me espero que sea tan y tan cuqui que llore arco iris. Pues no fue así. Seguramente la culpable fue la ubicación que me recordó más a una feria corriente y fría que a una handmade.

  • Entradas: entiendo PERFECTAMENTE que se tenga que recuperar la inversión de la organización y vender entradas, pero ni el precio me pareció adecuado (21€ el abono o 10€/día), ni me pareció correcto que te hiciesen escoger previamente el día en concreto de la visita. Porque, no sé vosotros, pero yo no puedo saber qué haré cada día del fin de semana… ¡que esto no es el Primavera Sound!
  • Sequedad de ideas: me encantaría decir que el Festival me ha inspirado para nuevos proyectos, pero no ha sido el caso. Había una gran sección de scrapbooking que, sinceramente, a mí no me hace ni fu ni fa (quizás en temas de packaging), pero he echado bastante de menos aquella lluvia de ideas estilo Pinterest que me esperaba.

Me ha gustado…♥ 

  • Nuevos descubrimientos: una de las cosas que me llevo con más cariño es el listado de expositores que participaron en la feria, para poder cotillearlos y visitarlos (física y digitalmente) todas las veces que quiera. Un ejemplo, los sonajeros (y la paradita en general) de la firma Filohmena:

handmade festival 2018 barcelona filohmena

  • Descuentos molones. La organización te daba la opción de coger unas revistas con descuentos especiales y exclusivos para aprovechar durante y después del evento. Espero que no se me caduquen…
  • Creatividad práctica: los talleres y masterclass han sido uno de los grandes alicientes del festival, ya que podías aprender a hacer cosas como bordado, pajaritas, ganchillo,… siempre y cuando seas rápido, ya que había plazas limitadas.
  • Para toda la familia: aunque el target era claramente femenino, me encontré tanto con gente joven como gente muy mayor, aparte de los niños que correteaban por ahí jugando. Una cosa que seguramente agradecieron los padres es que allá pudiesen trabajar su creatividad:
  • Redes sociales: me encanta como se utilizan las redes sociales, sobre todo Instagram, para promocionar y enseñar talleres, stands, etc. De hecho, me gustó tanto la ilusión digital que la realidad me defraudó un poco (quizás éste fue mi gran problema).
  • Libros DIY: soy una apasionada del handmade, DIY y de los libros. Pues me compré el libro de Mònica Rodríguez Limia: Cómo crear y gestionar tu proyectoCraft, al que le tenía muchísimas ganas.

Mejoraría…

  • La ubicación. Esto ya lo he comentado antes pero creo que Barcelona nos ofrece otros muchos espacios para hacer una feria handmade mucho mejores que Fira Barcelona. Me pareció un espacio demasiado frío.
  • El planteamiento: creo que no cobraría entrada, pero sí que apostaría por talleres de pago durante el evento. Que se hagan varios en stands, en lugares adaptados a ellos, etc. Y las masterclass que sean con pase VIP, por ejemplo. Creo que si se enfoca a un target handmade-obsesivo (holi) más sibarita, se pagará el precio del taller sin lugar a dudas.

Pero, finalmente, tengo que decir que el año que viene volveré a ir. Con más proyectos en mente y, quien sabe si algún día seré yo misma quien tenga un stand en el Handmade Festival. ¡Ah! Y ahora que no nos lee nadie… ¿sabéis qué? tenía bastantes stands favoritos porque los sigo en redes sociales pero me fue totalmente imposible entablar una mínima conversación con estas personas, ya que fuera del mundo digital (quiero pensar que también a causa del estrés de la feria) no parecen tan accesibles ni tan mr wonderful como promueven.

En fin, ¡que viva el handmade!